La felicidad de dar…

Reparte a manos llenas una palabra oportuna, una sonrisa, una actitud animadora, un pensamiento generoso y tu corazón sentirá esta gran verdad:  ya que es mejor dar que recibir.  Nunca lo sentiste? pues a experimentarlo.   Ayuda a alguien sin esperar nada, y verás como llegará a tus puertas, con las manos llenas de alegría, la más grande felicidad que puedas experimentar en la vida: ¡La felicidad de dar!.

Anda alegre mientras vivas, siembra semillas buenas de paz y optimismo cun una vida cabal.  Ayuda a los demás generosamente, de tal modo que tu vida se convierta en la alegría constante de hacerles el bien a todos.  No te preguntes si ellos serán agradecidos o te pagarán.  Solamente haz el bien, sin esperar nada a cambio, porque sólo así demostrarás que tu amor es para todos.

No juzgues ni pienses mal de las personas.  Muchas veces las apariencias engañan y lo que nos parece error resulta que es la verdad de los otros.  No juzgues y no serás juzgado.

Si te encontraras en las mismas condiciones suyas, posiblemente te comportarías peor, y te disgustaría que te guzgasen así.  No hagas a nadie lo que no te gustaría que  hiciesen contigo.