Mi pensamiento para hoy es: “Saber decir las cosas”

“A menudo contradecimos una opinión cuando lo que en realidad nos ha resultado antipático es el tono en que fue expresada.”

La habilidad para escoger la palabra apropiada es un arte que todos debemos cultivar.  Cuantas más palabras se conozcan más fácil es entender y hacerse entender:  un diccionario a mano es la solución perfecta para consultarlo en casos de duda.

A veces cometemos muchos errores:  Miramos pero no vemos;  oímos o leemos sin prestar mucha atención, de ahí surge la fuente de chismes crueles.

En el caso de quienes pronuncian mal las palabras, o adolecen de una lamentable pobreza verbal, que les obliga a usar hasta el cansancio frases hechas, muletillas o términos del montón, hasta el punto de llegar a identificarse con ellas para tortura de quien escucha:  “¿me explico bien?” “como alguien diría”, “¿y de la guayaba qué?”

Para establecer una conversación es lógico que hay que saber escuchar con atención, a veces con tolerancia y paciencia, sin pretender jamás imponer sino exponiendo sus puntos de vista.

Que nuestros ojos expresen cálido interés:  “Pocos seres humanos se libran de la implícita adulación que hay en el oyente absorto.”

Los ademanes deben ser medidos, éstos pueden producir buen o mal efecto, dar vida y animación a la idea o pasar sin realce, a veces pienso que es posible hablar con los ojos o con cualquier simple movimiento de cejas, con los ademanes mostramos muchas veces quienes somos.

El tono de la voz debe ser suave y musical, sin estridencias; ni tan alto que produzca dolor de cabeza a los que nos rodean ni tan bajo que no se escuche, todo extremo es vicioso.

En estos días pude compartir con una amiga que vino del extranjero y hacía tantos años que no la veía, que nuestro encuentro fue muy grato, porque la conversación era tan agradable y tan amena, contando sus anécdotas y su historia en ese país, que todos nos quedamos absortos con sus palabras:  eran suaves y delicadas, claras y concisas, oportunas y entusiastas.

Pienso que cada día aprendemos más al respecto y por eso quiero dejar hoy este pensamiento que me llena de alegría poderlo compartir con todos ustedes.

  1. VAYA..EL PODER DE LA PALABRA. AQUELLA QUE SE DICE CON RABIA O RENCOR CUANTO´´ DAÑO HACE O AQUELLA PRONUNCIADA QUEDAMENTE Y NOS TRANSPORTA A UN MUNDO MARAVILLOSO. LA PALABRA ES COMO LA VOZ DEL CORAZÓN QUE PUEDE ENERVAR TUS SENTIDOS Y DESTRUIR TUS SUEÑOS DAR ESPERANZA Y ACALLAR TU DOLOR. .

    PREFIERO LA PALABRA MÁS QUE AL SILENCIO PORQUE ´´ESTE SE HACE CÓMPLICE DE UNA SITUACIÓN DIFÍCIL Y UNA PALABRA CERTERA PRONUNCIADA SERENAMENTE CAUTIVA NUESTRO INTERIOR.

    .BIEN POR TU ENCUENTRO CON TU AMIGA, ESO HABLA DE UNA AMISTAD SINCERA Y QUE PUDISTE DISFRUTAR CON TANTO REGOCIJO.

  2. gloria, no había visto el correo pero me parece muy chevere este cuento. te felicito, para agregar te digo que no hay palabras mal dichas sino mal entendidas.
    Un Abracito.

  3. Que tema tan bueno. Estoy de acuerdo con Ana Isabel : Es preferible ganar enemigos diciendo la verdad que granjearse amigos profiriendo mentiras. Es mejor la verdad que duele, que la adulación que engaña e ilusiona. Y no es una frase hecha. En mi diario vivir me ha pasado. Un abrazo.

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