ÁRBOLES INVASORES: RELATO

Desde hace años he venido observando con detenimiento este fabuloso árbol que se creció en la esquina de una hermosa vivienda, ubicada en un barrio residencial llamado “Laureles”. El árbol, como toda planta pequeña ornamental, era inofensiva y cada día se ponía más frondoso sin pensar que con el correr de los años, el árbol crecería a tal magnitud que iba alcanzando los 30 y hasta 40 metros de altura, con un tronco macizo irregular y con un diámetro de 2 metros; desarrollando raíces aéreas y contrafuertes para ayudar a soportar las pesadas ramas casi horizontales, muy brillantes (ahora descuidadas por el tiempo) y pequeñas por tratarse de un ejemplar que tiene más de 50 años de existencia.

Nunca se llegó a pensar que semejante árbol tan bonito y atractivo para el barrio, dañaría con sus raíces, pavimento, aceras y para mayor tristeza las partes de la casa; ya que su bulbo fue creciendo por debajo de esta y se fue entrando lentamente, levantando los lujosos pisos de mármol asomando sus puntas por encima de aquel famoso tapete persa único, traído en aquel entonces, de uno de los fantásticos viajes que hacía la familia.

Como en casi todas las familias del mundo suele ocurrir, se van yendo sus ocupantes, unos porque mueren y otros porque deciden hacer mejor vida en otra parte, la casa se fue deteriorando a tal punto, que se convirtió en un foco de infección en el barrio, ya nadie la compra porque el “árbol” se adueñó de ella, el árbol no lo trasplantan al Jardín Botánico, porque está muy viejo, los constructores no tienen permiso para construir en este sitio ya que el plan de ordenamiento territorial, no permite un edificio más en ese sector, entonces la casa sigue siendo guarida de insectos, roedores e indigentes y por consiguiente basura.

Sus balcones están vacíos y sus paredes se están llenando de moho, ya no vive nadie en ella, que la limpie, que la cuide que le importe. Aquél balcón que fue la envidia de toda la vecindad con sus luces en diciembre y sus flores en primavera, se encuentra desolado, únicamente conserva el recuerdo de las risas que en otra época, alegraron la casa; ahora sólo queda la sombra fantasmagórica de vivencias felices que se quedaron en el pasado.

Pasaron los años sus primogenitores murieron y los hijos fueron saliendo uno a uno para hacer sus respectivas vidas y formar nuevos hogares. Así es, solamente queda desolación y ruina en esta casa, ya que sus raíces se fueron apoderando del espacio que un día fuera el más hermoso del barrio.

El árbol del que hablo es el

CAUCHO

Nombre científico: HEVEA BRASILIENSIS

Nombre vulgar: árbol del caucho o de la goma o Pára.

Origen: América del Sur.

Propiedades: El caucho o hule es una sustancia que se caracteriza por su elasticidad, plasticidad y resistencia a la abrasión, es impermeable y mal conductor de la electricidad.

Usos: Es uno de los productos vegetales más útiles y tiene más aplicaciones industriales que cualquier otra sustancia. Se usa para la fabricación de neumáticos y cámaras, calzado, mangueras y tubos, vestidos, juguetes, etc.