La mirla que llegó a mi patio…

Este pájaro de rasgos alargados, completamente café negruzco, con las alas de un tono algo más oscuro, con el pico y las patas muy largas, es un ave muy adaptable, se halla a gusto tanto en el campo como en las ciudades, tanto en un potrero como en la copa de los árboles de un bosque, y se paseó muy campante por el patio de mi casa.

La mirla se mueve en el suelo con movimientos que parecen un cruce entre correr y saltar. El vuelo es distintivo, pues en éste aletea varias veces y luego puede cerrar las alas un breve instante, lo que la hace caer un poco, luego vuelve a aletear, cierra las alas un instante, aletea y así sucesivamente.

Mientras lo observaba por largo rato, pensaba que habría dentro de su pequeña cabeza, aunque siempre nos han dicho que los animales no piensan, pero yo si pienso y mi imaginación voló, a lo que podría estar pensando este pequeño pájaro.

AL VERLO COMO OBSERVABA LAS COSAS QUE HABÍA A SU ALREDEDOR,

me llené de curiosidad al ver como este maravilloso pájaro estaba pendiente de algo hasta que por fin pude saber de que se trataba.

AHI FUE CUANDO APARECIÓ…

y al mirar el cielo pude ver la rama que venía de la casa vecina…

Y así con estas imágenes me creé esta pequeñísima fábula que la podéis apreciar en los letreros que lleva cada fotografía, y con la que llegué a la siguiente conclusión o moraleja:

OBSERVA CON DETENIMIENTO Y PRECISIÓN A TU ALREDEDOR,

 AHI ENCONTRARÁS LO QUE TANTO ESTÁS BUSCANDO.